El día que me quieras

Hay bastantes momentos en la vida en los que es realmente difícil controlar lo que nos pasa por la cabeza. Es difícil no dejarse llevar por esa lavadora mental que tenemos, agarrarse a un pensamiento y darle vueltas y vueltas… No es fácil no hacerlo.

Sí, hoy hablo abiertamente de “difícil” y de “no es fácil”, y es que, en estos casos, aunque no me gusten esas expresiones, son los únicos en los que me las permito utilizar (y además, últimamente han aparecido en mi vida más a menudo de lo que querría…). Me las permito, porque son momentos tan intensos, tan profundos, tan maravillosamente desastrosos, que gestionarlos sin una primera fase de desesperación, apego y miedo, es casi imposible.

Hoy os hablo del amor y el desamor.

Hoy os hablo de sentir como tu mundo se tambalea, de la sensación de estar al filo del abismo sin moverte del sofá de casa, de la desesperación más absoluta y de la euforia más grande que podemos sentir como seres humanos, de pasar de amar la vida a sentir que quieres desaparecer sin dejar rastro, de… de todo eso que ya sabéis qué es.

Y sabemos qué es porque tod@s hemos pasado por ello. Pasamos una y otra vez y, aunque queramos protegernos para que no nos vuelva a suceder, volvemos a caer, volvemos amar porque es inevitable, estamos hechos de amor y estamos aquí para compartirlo y aprender de él y, queramos o no, seguiremos amando mientras estemos vivos.

Hace unos días estuve en un precioso y emocionante concierto de Andrés Calamaro en la playa de Calella de Palafrugell, dentro del Festiva Ítaca, y, todo lo que os acabo de contar, cobró sentido en cada una de las letras de las canciones que interpretó. Sabemos en general, que en la música, la temática amor/desamor es la más utilizada. Y es que es la mejor manera de hacer terapia porque todos sabemos de lo que hablamos, porque siempre nos identificamos con una historia u otra y porque nos encanta cantar a grito pelado “esas” canciones mientras lloramos o reímos. Así es y así seguirá siendo mientras estemos vivos.

La vida es amor y emoción, sino no es vida, y la música, para mí, la mejor manera para transmitirlo. Como hago a veces, ahora os pondría un poema, una escena de una película, una cita de un libro… pero no, en este caso no. Hoy he optado por hacer una lista de reproducción en Spotify y dejar que las letras de las canciones que he escogido hablen por sí solas. Muchas de Calamaro porque fue su concierto el que me inspiró este post (¡y porque son preciosas!), otras que ya llevo en mi mochila sentimental y algunas nuevas inspiradas en mis últimas vivencias, y todas, eso sí, en español, porque me encanta cantarlas sintiéndolas al 100%.

Espero que os gusten y que, estemos en uno u otro “mood”, nos acompañen en el sentimiento.

Mis favoritas… Todo, Temblando, Paloma, Sincericidio, Mi enfermedad, Copa rota, El día que me quieras, Algo contigo…  <3 , “Para vos, Reina!” Podéis ir directamente a mi perfil de Spotify para seguir la lista.

Sí, hay algunas que no son de amor… pero son de esa mochila emocional personal que antes os contaba y van genial para cantar. 🙂

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