Correr, tenis, nadar… vivir

El deporte nos enseña COMO debemos vivir como ninguna otra actividad que exista. Todo el que ha practicado un deporte y se ha tenido que entrenar, no necesariamente a nivel profesional, ha vivido lo que significa el esfuerzo, la tenacidad, el sacrificio y un montón de sensaciones más que son totalmente equiparables a las del día a día. De hecho, es bastante curioso, porque a menudo somos capaces de poner en práctica estas cualidades en los deportes y, en cambio, somos absolutamente inútiles cuando lo tenemos que hacer con nuestros sentimientos o actividades diarias.

El primer ejemplo que os quiero poner es el vídeo de un atleta de los Juegos Olímpicos de Barcelona’92. Lo que hace que este hombre, a pesar de sufrir una lesión en el isquiotibial, quiera terminar la carrera, es, entre otras muchas cosas, su tenacidad.

No importa los obstáculos que te encuentres por el camino, si llevas tiempo preparándote para hacer algo, debes hacerlo. Un examen, una entrevista de trabajo, llevar adelante una idea, hablar con (pareja, amigos, hijos) sobre algo importante… Quizás no todo salga como habías pensado y quizá las consecuencias no sean agradables, pero si te has propuesto hacerlo, hazlo, acábalo, llega hasta el final. Lo que seguro que conseguirás es satisfacción contigo mismo, satisfacción por tener un objetivo y hacer lo imposible por llegar, y eso, ya es un éxito.

La vida es como… sí, una caja de bombones, pero también, porqué no, como un partido de tenis. Quien ha jugado a tenis sabe que, a parte de los entrenamientos, lo realmente importante es cómo juegas el partido. Cómo estás mentalmente preparado para no hundirte cuando tu contrincante te va devolviendo, uno tras otro, todos los golpes que le envías; incluso los más difíciles, siempre hay alguien que te lo vuelve. Entonces, cuando crees que has dado todo lo que tenías, llevas horas jugando dejándote la piel y sientes que has llegado a tu Pete Sampaslímite, es cuando todavía puedes sacar fuerzas de donde no sabías que tenías y continuar con el objetivo de ganar el partido. Esto es, ni más ni menos, lo que hizo en 1996  Pete Sampras para ganar a Àlex Corretja. Por primera vez veíamos como un deportista resoplaba, le costaba aguantarse de pie, vomitaba! y seguía jugando… Fue un shock. Recuerdo que nunca habíamos visto nada parecido… ahora vomitan Justin Bieber y Lady Gaga, pero antes, nadie vomitaba ante las cámaras y continuaba como si nada! Ha habido muchos partidos de tenis intensos y emocionantes, quizá incluso más que éste, pero ver como literalmente en Sampras se arrastra por la pista y termina ganando… es fuerte. Y es que se trata de eso, de tener claro dónde quieres llegar y que nada y, sobretodo, nadie que se te ponga delante, pueda hacerte dudar o abandonar . Esto nos pasa con los sueños, con las ideas, con esta búsqueda constante de la felicidad que tenemos como partida permanente dentro de nosotros… Siempre hay el miedo, la falta de seguridad, la ” ¿y sino sale bien? ” Que están allí delante preparadas para volver contra nuestras ilusiones un smash a la línea de fondo o una dejada bien corta justo tocando la red… todo para desanimarnos, para no dejarnos seguir adelante

Toda la tenacidad, toda la confianza y toda la capacidad de sacrificio no son nada sin el entrenamiento. Entrenar significa mantener unos hábitos, seguir unas rutinas, marcar unas pautas que nos ayudan a conseguir lo que queremos.

Un libro excepcional en este sentido es El poder de los Hábitos de Charles Duhigg que, entre otros casos, explica cómo se preparaba física y mentalmente el siguiente personaje que quería comentar: Michael Phelps. Vale la pena escuchar un deportista tan excepcional como él, como se considera “una persona normal que tiene una pasión, una meta y que trabaja para conseguirla”. Así pues, lo que hace en Phelps, no tiene tanto secreto 😉 es cuestión de entrenar!

Al final del vídeo explica que su deportista de referencia es Michael Jordan. Jordan, como icono mundial que representa los valores del deporte, dentro del deporte y en la vida, como ningún otro atleta hasta ahora. A este post le faltaba una BSO.

Y es que no existe deporte sin música y, aunque ya haremos otro hablando de música motivadora, éste necesita una inspiradora y una de las mejores en este sentido es para mi “I believe I can fly” que, además, en este caso, va con videoclip de las mejores jugadas de en MJ. Disfrutadlo. I believe I can fly, I believe I can touch the sky.

PD: me dejo un montón de deportistas que son un verdadero modelo a seguir, pero entre todos, uno de los más grandes que nos lo demuestra cada día y al que le dedicamos el post es Carles Puyol.

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