“Levántense y gocen que la vida es corta”

Magnífico álbum, magnífica canción y más aún, ¡magnífico final!

Es una de mis pedacitos de canción preferidos desde siempre y, a menudo, me acompaña. Hoy he quiero compartirlo con vosotr@s porque me parece que pocas letras son tan ciertas y animan más que ésta, así pues…

¡Levántense y gocen que la vida es corta!

¡Alégrense por fin que lo demás no importa!
Oigan bien sin temor lo que enseña la vida señores
¡No te busques otra herida con el mismo error!
¡Oigan bien!
¡Levántense y gocen que la vida es corta!
¡Alégrense por fin que lo demás no importa!

Tiren ya todas las penas y busquen la vida buena
Con cariño y armonía como el agua y la arena,
¡Qué bueno!
¡Levántense y gocen que la vida es corta!

¡Alégrense por fin que lo demás no importa!
Anímense, sacúdanse, acérquense sin problema, familia
Ra-ca-ta-ca-ta, Cu-cun-cun-pra
Ya los cueros te llaman, te llaman.
¡Levántense y gocen que la vida es corta!
¡Alégrense por fin que lo demás
no importa!

El álbum Mi Tierra de Gloria Estefan, ¡os lo recomiendo sin duda!

Ramon Mirabet y las pequeñas cosas

“Si estamos aquí sentados y estoy hablando contigo es porque han pasado una serie de cosas que han hecho que esto sea posible”.

Me gustó, me gustó muchísimo la conversación que tuve con Ramon Mirabet

Sabéis de esos días que te encuentras por la calle con alguien con quien tienes bastantes cosas que contarte y, aunque no tienes mucho tiempo, te pones al día rápidamente?! Y te vas con esa cara medio sonriente pensando, qué bien, como nos entendemos con este/a amigo/a, qué divertido…

Para mí fue bastante así la entrevista, y, no sé si es porque nos entendimos bien o porque Ramon se abrió tanto y me enseñó tanto como es, cómo piensa y cómo ve la vida, que me quedé impresionada. Amo la gente que no tiene miedo a mostrar como es de verdad, la gente que sabe que todos nos parecemos mucho más de lo que intentamos aparentar y que no tiene ningún problema en explicar lo que siente, porque sabe, que de una u otra manera, en algún momento de la vida, a ti te pasará o te ha pasado algo similar… Y sí, más que una conversación sobre cómo ha llegado hasta donde está ahora, fue una conversación sobre la vida, sobre las dudas, misterios, causalidades y sentimientos de cada día y sí, fue exactamente como quería que fuera, pero, aun así, me sorprendió.

Me sorprendió descubrir la naturalidad, ¡mucho más que naturalidad!, como de orgánico llegaba a ser era para él la expresarse mediante la música… Intentaré explicarlo bien, pero os debo confesar, que, por primera vez, me cuesta ponerle palabras…

La palabra “orgánico” la dije yo, porque él me hablaba de cómo desde pequeño siempre dedicaba un rato del día a tocar, a cantar, a la música en general como herramienta de expresión y cómo, como acostumbramos a hacer a esas edades, lo hacía “a escondidas”. Y no me pareció que me lo explicara hablando de la música como Arte, ni con ese tono que a menudo vemos de respeto o de lejanía o de algo que está fuera y que intentamos aprender… no. Entendí que era una extensión más de Ramon, una parte de él, que unas horas al día salía a la luz sin ninguna pretensión ni ambición y, eso, es orgánico. Es eso que, aunque quieras, no puedes frenar, ni esconder, ni tampoco ensalzar  porque para ti es normal, eres tú.

No os ha pasado que os digan, “¡Qué bien que haces esto!” Sea cocinar, hablar, escuchar, crear, diseñar… lo que sea que os guste hacer y vosotros responder: “Ah, no sé, me gusta hacerlo, sin más…”. Pues así entendí que Ramon Mirabet vive la música, porque le gusta, le sale de dentro, sin más.

Hablamos de cómo busca momentos para él caminando junto al mar, navegando, y de cuán importantes son esos momentos para disfrutar de la vida y parar el ritmo frenético que acostumbramos a llevar y que hace que nos perdamos lo mejor…

“¿Cuántas veces has dejado pasar una persona, una oportunidad, porque tenías prisa?! “,” Nos preocupamos por cosas que al día siguiente no recordaremos”… Bonito, ya os he dicho que fue bonito.

El tiempo que estuvo viajando solo por Europa, los años de tocar música en la calle, su paso por “La Nouvelle Star” en la televisión francesa, hablamos de todo un poco, pero me interesa destacar un par de cosas especialmente para terminar.

Cuando conectas con esa parte de expresión más orgánica y personal, hay una certeza y una seguridad que nunca te abandona. Es una certeza interna,  ves que forma parte de ti y que nunca se irá, no importa lo que hagas en la vida, siempre lo tendrás. Y sí, no nos pertenece, a mí me gusta decir que “es del Universo”, pero está participando de tu persona, lo llevarás contigo mientras estés vivo, así que puedes estar tranquilo… Ramon, según mi parecer, nos enseña a confiar en ese instinto, en esa voz interior, en ese sentimiento que está a años luz de la razón y que, una vez más, no importa cuando salga a la luz. Si por lo que sea no has tenido confianza en ti mismo siendo más pequeño, ¡qué importa!, cualquier día es bueno para empezar a descubrirte y saber qué has venido a hacer aquí. 🙂

“Necesito los altibajos de la vida, me gusta sentir. Uno de los peores momentos de mi vida vino seguido de uno de los mejores y más felices, así es la vida “,” Somos energía, nos transformamos, y me gusta pensar que el destino lo hacemos cada día con las decisiones que tomamos”.

Sin mucho método ni estructura horaria para componer, absolutamente autodidacta y con muchas ganas de abrirse a los demás y de tocar en grandes escenarios, Ramon da muchísimo con este segundo álbum “Home is where the heart is”, espero que os guste tantísimo como a mí.

Os dejo el vídeo del tema “Those little things” con imágenes de este verano 2016 y que, además, ha sido la canción del anuncio de Estrella Damm.

Como te dije, muchísimas gracias y ¡¡felicidades!!

Crónica del viaje a California

Hay cosas en la vida que tienes que hacer.

Un día la idea empieza a germinar en tu cabeza, a veces se presenta como un pequeño reto, como un sueño lejano, como una locura… pero ahí está. Ahí está y ahí se quedará hasta que lo hagas realidad. Lo podrás ir tapando bajo “necesito mucho dinero”, “ahora no es el momento”, “no tengo con quién hacerlo”, “más adelante ya veremos” y toda la lista de escusas que hemos aprendido a poner a nuestras pasiones… pero ahí se quedará. Que florezca o se pudra, depende sólo de nosotros mismos. Depende de cuán lejos necesites apartarte de los convencionalismos, de lo fuerte que grite tu alma para que te muevas… y de lo que hayas aprendido a dudar de tus pensamientos y tus miedos que lo lleves a cabo o no, pero, de nuevo, ahí estará…

En mi vida, sin duda, habrá un antes y un después de ESTE viaje. ESTE viaje, es el que he hecho este pasado mes de agosto de 2016, a California, yo sola.

Antes, porque siempre había querido ir a Los Angeles. No sé realmente cómo explicarlo, pero había algo que me decía que tenía que ir, que ese lugar y yo estábamos conectados de alguna manera… Y después… después por todo lo que veréis a continuación.

Hay muchas experiencias, historietas y vídeos, que me ha sido imposible incluir en estos tres capítulos de resumen del viaje, pero todos los podría resumir en la siguiente reflexión:

“Ábrete, date, entrégate al mundo, entrégate a la vida y a las personas que encuentras por el camino con el corazón abierto y deja que tu intuición de te guíe. Nada puede salir mal si te relacionas con los demás desde el corazón, porque sí, de todo se aprende, pero sobretodo, en cuanto empieces a ver cómo los demás se abren también a ti, te va a invadir una sensación tan extremadamente fuerte de amor y de energía positiva, que se va a sobreponer a todo lo que vivas a partir de entonces. Descubrirás una forma más profunda, intensa y real de comunicarte con los seres vivos de este planeta como nunca hubieras imaginado, y eso, es lo que a partir de entonces, podrás llamar tu VIDA.”

Así me ha pasado a mí, así lo he vivido y así me encanta contároslo.

No puedo dedicar el post a nadie en concreto porque tod@s los que, de una manera u otra, habéis formado parte de esta experiencia, tenéis vuestro papel y, de tod@s y cada un@ de vosotr@s, he aprendido mucho, así que sólo os puedo dar las GRACIAS por ayudarme a crecer y a seguir difundiendo el amor, GRACIAS.

Vídeo 1

Vídeo 2

Vídeo 3

La vida se expresa en la Andorra Ultra Trail Vallnord

La vida es así.

Pero no así como nos dicen que es, sino así, como sentimos que es.

¿Cómo? Pues un constante bombardeo de emociones y sentimientos que solemos intentar evitar, ocultar o gestionar de la manera más “políticamente correcta” para que se nos note lo menos posible lo que estamos sintiendo, que lo que está pasando nos hace latir el corazón, que nos afecta lo que vemos y que nos conmueve. Y, a menudo, vamos acumulando emociones no expresadas y vamos viviendo, sin vivir de verdad.

Solemos hacerlo así, pero, por suerte, hay ciertas circunstancias que “nos superan” y nos cuesta disimular. Sí, ¡por suerte!. Por suerte porque, aunque también hay gente que tiene más facilidad, la mayoría vivimos bajo una apariencia imperturbable que se destapa cuando… ves el nacimiento de tu primer hijo, se casa un ser querido, recibes una noticia inesperada…  o cuando practicas un deporte que te acerca al límite de lo que creías que podrías soportar.

El deporte, para mí, es el mejor aliado para expresar sentimientos. Queramos o no, el hecho de esforzarnos, de activar la energía de todo el cuerpo, de tener que estar conectando la mente con otra “cosa” que no sea “lo que tengo que hacer” sino lo que necesito hacer para: conseguir saltar más alto, devolver esta bola, nadar más rápido o aguantar unos pasos más, nos obliga a dejar los prejuicios y abrirnos a lo que nos pasa por dentro. Si ya tengo suficientes problemas para seguirme moviendo, no puedo pensar en otras cosas. Lo hago, y punto. Lo siento, y punto. Lo vivo, lo disfruto, lo transmito, y permito que el tsunami de emociones me lleve dónde quiera, y punto, no tengo muchas alternativas.

Estos días, en Andorra, he visto exactamente lo que os acabo de explicar. He visto alegría, he visto pena, he visto amor, he visto rabia, he visto dolor, he visto pasión, he visto empatía y solidaridad… he visto, en definitiva, como se expresa la vida, como nos expresamos los seres humanos. Estos días, he tenido la suerte de ir a la Andorra Ultra Trail Vallnord y me ha fascinado.

La Andorra Ultra Trail Vallnord es una de las pruebas más destacadas del calendario internacional de trail running (carreras de montaña) y destaca por su belleza y su tecnicidad. En esta octava edición, la competición presentaba cinco pruebas, todas ellas con salida y llegada en Ordino, que atraviesan los picos y valles más destacados de la zona, incluyendo el “Valle de Madriu”, declarado patrimonio mundial por la UNESCO. Las pruebas eran: “Ronda dels Cims” de 170km, “Mític” de 112km, “Celestrail” de 83km, “Maratón de las cumbres” de 42,5km y “Solidaritrail” de 10km. En todas ellas muchísimos participantes y, en todas ellas, muchísima emoción.

Una organización impecable, un equipo de voluntarios que durante 4 días ha dado todo y más para que la competición sea una realidad y unos participantes dignos de reconocimiento, sean de la categoría que sean, nos han demostrado a todos que, ponerse un reto y llevarlo a cabo, (aunque por causas imprevistas no se pueda terminar), es una muestra de amor propio y voluntad de crecimiento magistral.

Y sí, lo más destacable es el esfuerzo, la superación, la solidaridad, la integración… pero lo que más quiero destacar yo, es el amor. Lo que más he visto estos últimos días es amor. Amor por todas partes. Porque detrás de todos estos valores está el amor: el amor de voluntarios como Albert, de 63 años, que se pasa 3 días haciendo vivac en el “Coma Pedrosa” sólo para animar y guiar a los corredores con su gaita cuando llegan en la cumbre y, como él, todos los chicos y chicas que están en los puntos de avituallamiento, en el de salida y llegada, los que acompañan a los discapacitados, el personal de la Cruz Roja… dedicar 4 días de tu vida a hacer posible un evento así, es un acto de amor, un gran acto de amor.

He visto amor en todo el personal de la organización, he visto gente implicada trabajando con una sonrisa e intentando hacer lo mejor posible su trabajo, preocupándose para que todo salga bien y ayudando en todo momento cuando hacía falta…

He visto amor entre los participantes. Aquel amor que nace del respeto, del respeto por ti mismo, por los demás y por la naturaleza que te rodea. Aquel amor que es sinónimo de entrega, que está dispuesto a dar la mano al compañero/a de carrera en cualquier momento y aquél que, habiendo hecho un esfuerzo físico difícil de imaginar para la mayoría de personas, tiene más presente que nunca a la familia y los amigos. He visto como, sin importar las horas que hayas estado sufriendo ni si te encuentras mejor o peor, al terminar, todo el mundo buscaba a sus seres queridos. Como, todo lo que los participantes habían hecho, tenía sentido porque lo podían compartir con quienes más lo deseaban, he escuchado: “Durante la carrera he pensado muchas veces en abandonar, pero he acabado por ellas” (sus hijas).

He visto besos, abrazos y lágrimas que nacían del corazón y, así como lo he visto yo, quiero que lo veáis vosotros, y así como he llorado yo, espero que os emocionéis también vosotros.

En el inicio del post tenéis el vídeo sobre mi experiencia en la Andorra Ultra Trail Vallnord.

Recomendable 100% si eres deportista y quieres un gran reto, recomendable 200% si quieres disfrutar unos días de la belleza de la naturaleza y de las emociones humanas y de paso, hacer una marcha popular.

Como dice Kenichi Yamamoto al final del vídeo, “Viva Andorra, ¡sois cojonudos!”

Quiero agradecer especialmente a todo el equipo de comunicación de Lymbus el hecho de haberme dado esta oportunidad y dedicar el post a los compañeros de prensa que conocí estos días. ¡Gracias a tod@s!.

Vivir la música nivel DOSEM

Antes de leer el post de hoy, os pongo el vídeo de la entrevista que hice a Dosem, nuestro protagonista, espero que os guste tanto como a mí.

Sergi Torres explica una cosa, igual de bonita que de interesante, sobre el proceso creativo de los artistas y los genios, que, poniendo un poco de toque personal, me parece perfecta para introducir a la persona sobre la que hoy escribo.

La mayoría de personas vivimos con la cabeza en el pasado o enfocados en el futuro y perdemos, a menudo, el momento presente. El momento presente es el que contiene toda la fuerza, toda la energía, el que contiene la vida, es lo único que de verdad tenemos… y lo dejamos pasar. El presente es el que tiene libertad al 100%, creatividad, todo el potencial está en el presente, si nos paramos y observamos un segundo, veremos que, en este mismo instante, todo es posible.

Es en esta libertad, en esta sublimación de la vida, cuando la creatividad funciona. Se manifiesta inevitablemente a través las personas que son más capaces de vivir estos momentos plenamente, y que la pasión por lo que están haciendo es tan fuerte, que no les despista ningún pensamiento. Están ahí en cuerpo y alma, consiguen conectarse con el mundo de las ideas del que hablaba Platón y hacen de canal para bajarlas a la tierra mediante las diferentes expresiones del Arte.

Marc no me lo expresó exactamente así, pero cuando me dijo que una de las cosas que más le gustaba era inspirarse utilizando la sinestesia, la capacidad de relacionar los sentidos de forma diferente a la que estamos acostumbrados, y que, cuando veía una escena por la calle, o en ese mismo instante, durante la entrevista, se le ocurría un sonido para describirla, me maravilló. Entendí que era un creador musical especial, y me lo confirmó cuando me dijo que lo que él hacía era contar historias, que para él, la música, era una forma de expresarse, no sólo una herramienta para hacer bailar a la gente.

Y así es como hablan los artistas, los de verdad. Los que hacen lo que mejor saben hacer en la vida, los que, teniendo la capacidad de comunicarse de diferentes formas, hay una que los escoge y no los suelta y, aunque otros caminos les llamen y seguramente acaben experimentando, siempre habrá una que llevarán al corazón y, en este caso, es la música electrónica.

Dosem, el nombre artístico del protagonista de hoy, nació en Girona y vivió, como hacemos la mayoría en este país, estudiando, jugando a baloncesto, viendo películas y escuchando música. Como os decía antes, y sabiendo que los caminos del Arte son inescrutables, hubo un momento en el que todo su interés por el diseño, los videojuegos y la música se unieron y comenzó a probar de componer los sus propios temas. Un par de fiestas con los amigos, días de pinchar en los locales de la ciudad que le daban la oportunidad y, como todo lo que he explicado se nota, y es inevitable contagiarse, cada vez tenía más oportunidades y personas mejor relacionadas le conocían. Dosem movía a la gente, comunicaba, y poco a poco fueron llegando los contratos, los discos y los viajes.

No, no fue un camino llano, ni rápido, pero sí me dijo que nunca se rindió. Nunca lo dejó de lado y siempre creyó en lo que hacía.

Esta creo que es una de las claves principales de esta historia y un buen aprendizaje. No dejar de hacer lo que te apasiona. Combinarlo con otros trabajos, hacer los sacrificios que haga falta, pero no dejarlo estar por miedo o comodidad, si te llama tan fuerte, no lo hagas callar.

Uno de los sueños profesionales de Dosem era tocar en Tokio y en el Sónar en Barcelona y recuerdo perfectamente cómo se emocionó mientras me explicaba que ya lo había conseguido. No me dijo nada más, ni estoy orgulloso, ni fui muy feliz… sólo me dijo que ya lo había hecho, y sus ojos me dijeron resto. Fue aquella mirada que mezclaba la satisfacción de un adulto con la emoción del niño, el Dosem niño en este caso, cuando le hubieran dicho que lo que tanto quería, lo iba a hacer.

Y así estuvimos bastante rato, repasando su trayectoria, hablando sobre las emociones, la vida y los proyectos de futuro que en breve iremos viendo, pero, sin duda, lo que más me interesa que veáis, y por eso es protagonista del nuestro blog, son sus actuaciones en directo.

Os dejo este vídeo resumen que podéis encontrar en su página web, junto con su agenda de actuaciones, su trayectoria musical y otra información interesante, para que podáis hacer una cata de la energía que desprende y cómo, sean cuales sean vuestros gustos musicales, podréis descubrir la emoción de la que he estado hablando. Y es que el Arte es así, como el amor, se expresa aunque no quieras.